
Antes de ponerme a alabar a
Wes Anderson por lo increíblemente maravilloso que es me gustaría dar mi opinión sobre la gala de los
Oscars 2010 que se celebró ayer por la noche.
Después de que nos mostrasen hace unos cuantos meses las primeras imágenes de
Avatar, todos flipasemos con lo cutre y hortera que era todo, se montase un pollo impresionante entre los
nerdos de los foros, llegase la película a las grandes pantallas, se nos cayese el culo a todos y tuviesemos que redimir nuestras blasfemias (y encima, con unas ridículas gafas de plástico puestas, Cameron sabe cómo humillar a las masas)... resulta que ahora se lleva dos asquerosas estatuillas! ok... no entiendo NADA.
Que sí,
En tierra hostil... una película bélica buena, con clase y con poco que criticar... pero para mí lo único reseñable es que la ha dirigido una mujer (cosa muy reseñable, es cierto, teniendo en cuenta que desde
Leni Riefenstahl no ha existido ninguna directora buena que no haya dedicado su carrera a retratar ñoñeces y memeces). No me parece suficiente para llevarse el Oscar a mejor película. Para eso yo preferiría darselo a
DISTRITO 9 que aunque me digan lo contrario, es una jodida pasada.
Pero bueno... dejemos estos temas escabrosos para
El ángel exterminador que se le dan mucho mejor que a mi. Yo voy a lo mio, que como buena mujer que soy, prefiero las ñoñeces.

Fantastic Mr. Anderson se debería de llamar esta OBRA MAESTRA DE LA NATURALEZA. Es increíble cómo apropiándose de la idea de un escritor como Roald Dahl (tierno y adorable con un punto siniestro que me fascina desde que tengo uso de razón), haya conseguido fusionarlo con la estética retro del stop-motion y como guinda final, darle el toque característico y extraño de sus películas.
Me quedo sin palabras... sólo puedo pensar en verla una y otra vez hasta que se queden grabados a fuego en mi retina todos los gestos y movimientos (adorables x 1.000.000) de los personajes, y en comprarme todo el merchandising existente en el mundo, hasta los muñecos del McDonalds... y mira que me da asco ese sitio.

Y ahora me voy a dormir y a soñar con animalitos que caminan sobre dos patas y llevan trajes de pana amarillos hechos a medida.